La psilocibina actúa en el cerebro de manera diferente a los antidepresivos convencionales. Al ser ingerida, se convierte en psilocina, una sustancia que estimula los receptores de serotonina (5-HT2A), lo que produce efectos profundos en la percepción, la cognición y las emociones.

¿Para qué trastornos se está investigando?

🔸 Depresión resistente al tratamiento – Ha mostrado efectos rápidos y duraderos en personas que no responden a antidepresivos tradicionales.
🔸 Trastorno de ansiedad en pacientes con enfermedades terminales – Reduce significativamente el miedo a la muerte y mejora la calidad de vida.
🔸 Trastorno de estrés postraumático (TEPT) – Puede ayudar a procesar recuerdos traumáticos sin reactivarlos de manera destructiva.
🔸 Adicciones (alcoholismo, tabaquismo, drogas) – Se ha observado que la psilocibina puede interrumpir patrones adictivos y ayudar en la recuperación.

¿Cómo es el tratamiento con psilocibina?

El tratamiento con psilocibina NO implica solo tomar la sustancia. Se realiza en un contexto controlado y supervisado por profesionales de la salud mental.

Fases del tratamiento:

1️⃣ Preparación: Antes de la sesión, el paciente se reúne con un terapeuta para establecer objetivos, expectativas y reducir la ansiedad.
2️⃣ Sesión con psilocibina: Se administra la sustancia en un entorno seguro y cómodo, con música relajante y acompañamiento terapéutico. El paciente experimenta efectos durante 4-6 horas.
3️⃣ Integración: En los días siguientes, el paciente trabaja con el terapeuta para analizar la experiencia y aplicar sus aprendizajes a su vida cotidiana.

El tratamiento con psilocibina es una de las áreas más prometedoras en la psiquiatría moderna. Su capacidad para producir cambios profundos y sostenibles en el estado mental de los pacientes ha generado un gran interés en la comunidad científica. Sin embargo, su aplicación aún requiere más estudios y una regulación adecuada para garantizar su uso seguro y efectivo.